
¿Cómo podemos ponerle fin? ¿Cuáles son las primeras palabras que aparecen en la cabeza al pensar en "anti-rutina"?
Son muchas más de las que aparecen en este mapa conceptual, que es tan solo el inicio de una larga retaíla de ideas y conceptos asociados.
La oposición de lo rutinario y lo anti-rutinario es evidente, pero siempre hay que tener en cuanta cuáles son los factores que hacen variar la manera de percibir la rutina. Está claro que no siempre un hombre y una mujer tienen la misma rutina, a pesar de tener una vida completamente paralela. Lo mismo sucede inevitablemente con la edad, ya que una persona mayor y un niño ni siquiera pueden tener vidas paralelas. La cultura es un ámbito muy importante a tener en cuenta cuando hablamos de rutina, ya que ésta está directamente vinculada con nuestra educación, formación y tradición. Por último, la personalidad juega un papel indiscutible, y sea quizá el foco de actuación de la anti-rutina. El optimismo, la manera de ver las cosas, de tomarlo todo de un modo más positivo, es sin duda, la mejor medicina.
Carpe Diem y Panta Rhei se establecen entonces como las dos teorías "punto de partida" de la anti-rutina, con las que habrá que saber jugar y barajar bien con todos los factores que condicionan la percepción de la rutina.
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